Una buena persona
Tal vez todos quisiéramos que al momento de nuestra muerte el epitafio dijera que fuimos unas “buenas personas”. Sin embargo, ¿te has puesto a pensar la responsabilidad que implica ser una buena persona o los padecimientos que tendrás que vivir? Ahora, si eres una buena persona en vida, es decir, si vivo te dicen: “Eres una buena persona”, ¿te has puesto a pensar qué es una “buena persona” para el resto? Seguramente te convertirás en la víctima de solicitudes de favores de tus amigos, no tan amigos y desconocidos o, por último, en la máquina de favores no para tus amigos directos, si no para los amigos de tus amigos. ¿Todavía quieres ser una buena persona? Posiblemente, cuando tú necesites un favor, nadie te lo quiera hacer o te pongan mil problemas, incluso aquellos a quienes tú hiciste un favor con total presteza y buena voluntad. Por otra parte, no van a faltar quienes te pidan dinero y tú, como eres una “buena persona” les vas a prestar dinero y nunca te lo van a devolver. Y mejor...