Acabo de llegar del supermercado y me he desengañado enormemente: No existe el día del padre. Sí, así es. No es más que una maquinación de marketing y de las mujeres para dar alguna ventaja al género al cual pertenezco. Hoy en el 'Líder' (supermercado), la población masculina promedio era superior a la de otros días. Ahí el pobre hombre llevando el carro de las compras, cargado con botellas de vino, bebidas, carnes, papas fritas, etc. ¿No se supone que si a uno lo van a celebrar por algo, tienen que ser los otros quienes preparen tu celebración y no tú mismo? Al final, los que más disfrutan con el día del padre son los hijos que no hacen nada. No van a comprar, no gastan, no se preocupan por los invitados o los no invitados, no se preocupan de cocinar, servir, lavar los platos, etc. Lo único que hacen es decir, con cara de 'yo no fui': ¡Feliz día papá! Y en ese preciso momento, el pobre hombre que ha sido durante todo el año vilipendiado por su mujer, que ha tenido que...