lunes, marzo 05, 2007

¿Quién soy?



No sabía qué escribir (para variar).

Entonces me puse a pensar ¿Quién soy?

Llegué a la conclusión que soy un concertacionista de corazón. Odio a Pinochet y toda su obra, incluso, si me ofrecieran la beca Presidente de la República no la aceptaría –aunque fuera gracias a un pituto -, ya que es obra del gobierno del ex dictador y, por tanto, si repudio su obra sería inconsecuente aceptarla.

Por otro lado, y tomando en consideración que soy un concertacionista de tomo y lomo, pienso que la famosa pastilla del día después es una medida de parche, ya que las pastillas son para los niños. Pienso que la Presidenta Bachelet debería enviar un proyecto de ley que legalizara el aborto a todo evento, es decir, cualquier mujer, de cualquier edad (no importando que sea menor de edad o que aún no sea legalmente un adulto), en cualquier circunstancia y sin importar la condición social pueda practicarse tantos abortos cuantos estime necesarios.

En cuanto al transantiago que ha dado motivo para que muchos chilenos inconscientes y sin ningún amor por su patria lo critiquen. Pienso que están absolutamente equivocados. El Transantiago es mucho mejor que las micros amarillas. En primer lugar, termina con los tacos, mejora la calidad de vida de las personas, ya que éstas pueden estar más con sus familias y por tanto criar mejor a sus hijos; además el transantiago permite que las personas dejen atrás el sedentarismo de los capitalinos, ya que este plan de transportes conlleva planes de ejercicio para los usuarios (treking). Qué importa si demora diez años para que las personas aprendan a usar el sistema y las frecuencias sean las óptimas. Lo importante es que va a ser mejor que las micros amarillas.

Hay otros quejumbrosos por ahí que dicen que hay mucha delincuencia. ¡Por favor! – digo yo- ¿qué quieren? ¿Caminar tranquilos y aburridos por la calle, o estar encerrados en sus casas sin que les pase nada verdaderamente interesante?. Qué más adrenalinico que te asalten y lo mejor de todo es que el servicio es gratis. Esa es la razón de que las policías no te tomen en cuenta si es que te asaltan. Porque la delincuencia es un servicio que brinda el Estado y que te proporciona sensaciones nuevas y emocionantes. ¿Te imaginas tener que pagar treinta lucas para andar en parapente? Definitivamente. Es más barato que te asalten.

Hay otros chilenos ingratos con la Concertación que se quejan de la salud pública. ¡Por Dios! ¿Qué más quieren? Se nota que en verdad nunca han ido a un hospital y que hablan por hablar. Les cuento que las salas de esperas son súper cómodas, hay pantallas de plasma para que la gente pueda ver televisión o la película de su elección mientras espera. Además, en invierno hay calefacción. La atención ¿qué decir? La gente es súper amable, atienden al tiro. Es mentira eso de que pides una hora hoy y te atienden en seis meses; si pides una hora hoy en la mañana te atienden hoy mismo en la tarde. En conclusión, nada que decir de la salud. Todo súper bien.

Por último la educación que tanto reclaman los estudiantes. ¿Para qué quieren tan buena educación si igual andan diciendo groserías a diestra y siniestra en la calle? Además para qué tanta calidad en la educación si las universidades, producto de un gobierno dictatorial capitalista y neoliberal, privatizó la educación, así que no todos van a poder ir a la universidad y para qué ir tanto a la universidad si igual si tienen muchos títulos les van a decir que tienen mucho currículo para ese trabajo. Así que cabros, mejor no vayan a estudiar. Es puro perder tiempo. Pórtense mal para que lo pasen bien.

Bueno, como buen concertacionista de corazón, quiero votar por el ex Presidente Ricardo Lagos en la próxima elección presidencial. Y si no es él cualquiera que pongan los lideres de la Concertación igual va a ser bueno. Si ponen, por ejemplo, a la Carlita Ochoa, yo voy a votar por ella porque es mujer. Si ponen a la Sarita Vásquez también, porque también es mujer... Ahora si Escalona, Bitar o Alvear quieren presentar a cachupín a la presidencia yo voy a votar por cachupín, porque soy de la concertación y como proletario no me corresponde votar por la derecha fascista.

¿Y la foto?

De huevón no más que soy. Me gusta poner fotos.

¡Viva la revolución con empanada y vino tinto!

Nota: “Huevón” no es técnicamente una grosería, ya que esta palabra se encuentra en el diccionario. Weon sí que es una grosería.

En cuanto a la foto. Es de la estación de Limache la estación más al norte y final del trayecto del Metro de Valparaíso.

¡Ah! Se me olvidaba. ¡Viva la eutanasia y el sistema procesal penal, los divorcios express y los juzgados de familia!


4 comentarios:

  1. No entendi tu posteo wright. Asi q no lo voi a comentar mucho.
    Me imagino bromeas pues cada cosa que postulas, en realidad es al reves en tu caso.
    Lo mejor del posteo, la foto. Nada mas.

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  2. Al principio creí que hablabas en serio,pero después me fije que era en tono irónico....cierto?
    Sí es así te encuentro razón,
    Gracias por tu visita!

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  3. ¿ post ironico cierto?

    porque te tengo tanto cariño
    que no quero pegarte papes virtuales jajaja

    Besitos***

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  4. no debiste justificar la palabra huevón, le resta agresividad al relato.

    Si quieres ser transgresor tienes que hacerlo decididamente. Quizá tiene a veces simplismos la ironía, porque alguien de la concertación tan cerrado como el personaje que haces tendrá justificaciones más redondas de las cosas. Pero igual es un interesante ejercicio creativo..

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