domingo, mayo 07, 2006

El Quijote. Capítulo 4º.

Que trata de los hechos que ocurrieron con posterioridad a la caída de J.C.C. del microbús en que viajaba.

Como era de esperar, al caer del microbús, nuestro héroe logró acaparar la atención de los transeúntes que circulaban por la vereda. Las personas que pasaron por ahí se encontraban con un personaje obeso, con una mochila infantil, botado en la calle sangrando y gritando como berraco.

Alguna persona desconocida y de buen corazón llamó a la ambulancia, la que – según cuentan testigos que estuvieron en el lugar de los hechos -, demoró alrededor de cincuenta minutos en llegar. Pero bueno... llegó.

Ya en el hospital, nuestro paladín de las causas pérdidas recibió la atención médica correspondiente y, como también era de esperar, un médico le preguntó:

- ¿Cómo te pasó esto? Mira que si te caíste de una micro vamos a tener que llamar a Carabineros(policía) para que busquen al chofer.

Nuestro héroe, para tratar de salvar la situación y no verse inmiscuido en problemas legales, señaló:

- No doctor. Si lo que pasó es que iba en bicicleta y unos ladrones me asaltaron y me botaron. Por eso es que quedé así.

A lo cual el médico respondió con seriedad:

- La gente que estaba ahí dijo que te caíste de una micro.

- No doctor. Le repito. Me asaltaron. Tal vez se confundieron, porque yo venía detrás de una micro y ahí estos tipos me agarraron, me botaron y me pegaron.

- Y ¿cómo eran los ladrones? – preguntó el médico.

- No recuerdo doctor. Fue todo tan rápido.

- Bueno. Si tú me dices eso tendré que creerte. No me queda otra. – dijo el médico y se fue.

Al rato llegó la madre de Jorge Carrasco, la cual se había enterado porque cuando ingresaron los datos personales del Quijote le habían preguntado si tenía algún pariente cercano y le había avisado a ella.

- Hijo. ¡Por Dios! En que te has metido ahora.- Preguntó la madre de J.C.C.

- En nada mamá. Sólo que ésta vez me asaltaron. – respondió nuestro héroe.

- ¿Pero cómo hijo? ¿Otra vez te asaltaron? La otra vez te robaron la moto que te había prestado tu amigo y ahora te quitan la bicicleta. ¡Por Dios hijo! Parece que lo único que sabes hacer es meterte en problemas. – dijo la madre.

- Pero mamá qué voy a hacer. Es que tengo mala suerte. - dijo el hijo.

- No, lo que pasa es que desde que te dio esa ralladura de creerte super héroe te han pasado puras cosas malas. ¿Acaso ya no distingues la realidad de la fantasía? – dijo la madre.

- Madre, la realidad es irrelevante.- dijo el hijo.

- Cómo va a ser irrelevante. Ahora sí que te has vuelto loco. – dijo la madre.

- Claro que es irrelevante. Tú me conoces bien y sabes que soy una buena persona. Sabes que como hijo te he ayudado en lo que más he podido. Pero el resto de la gente que me ve en la calle ve un gordo ridículo con una mochila de cabro chico que se las da de super héroe. Para ellos estoy loco y no le importa saber quién soy en verdad. Por otra parte, puede existir gente que entienda lo que trato de hacer. Quiero luchar por un mundo mejor, aunque lo que hago sea como tratar de llevar el océano de un lado a otro en una taza de café. – dijo el hijo.

- Sí hijo. Pero entiende que tienes que adecuarte a los cánones que pone la sociedad. – dijo la madre.

- Pero mamá. ¿De qué cánones me hablas si unas personas dicen A y otras B? Los cánones o las reglas que tú tanto dices que pone la sociedad son absolutamente contradictorios. Eso significa que no existen.- dijo el hijo.

- En verdad, contigo ya no se puede hablar.- dijo la madre.

- Pero tengo o no tengo razón. Hoy en día no existen esos cánones sociales. Hoy en día y siempre cada persona a tenido su propia realidad. No existe una realidad objetiva. – dijo el hijo.

- Ya para. Me aburriste. No quiero hablar más de ese tema. El doctor dijo que ya mañana te puedes ir para la casa. – dijo la madre.

- ¡Ah que bueno! – exclamó con alegría el hijo. - ¿Tu ya te vas? – preguntó el hijo a su madre.

- No. Me voy a quedar un ratito más contigo y vuelvo mañana a buscarte.- respondió la madre.

6 comentarios:

  1. Hola, gracias por tus post en mi humilde blog. Respecto a eso de la cancion de la ley, voy a escuchar esa canción si habla algo parecido a lo que escribi, seguro me gustará.. no soy fanatica de la ley pero reconozco que son talentosos.
    Espero que nos sigamos escribiendo.

    Silhi

    PD: ¿cual es tu nombre?

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  2. Buenas sr. Enterrador, al parecer usted es un enigma para varias personas incluida yo!!! de algunas pistas de su procedencia, para asi saber quien es esta persona que escribe en este Blogg.
    Saluditos

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  3. Veo fantasías muy persecutorias en tus relatos. tu heroe no tiene algún padre, un gurú que proteja al protector..

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  4. Y Brian.. la solución no está en el suicidio. Quizá ir al Psicoanalista es mejor solución. Es caro, pero tus padres entenderán que es mejor estar endeudados que tener un hijo muerto no crees??

    Cualquier cosa me dices y te ubico un terapeuta

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  5. q onda wright?
    te conectai a msn, saludai, te contesto y m hacis la rotá de desconectarte altiro...
    pfff
    mal wright mal.
    y m dio lata leer tu blog.

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  6. Je,je,je.Para Panchuko: lee el primer capítulo y vas a entender muchas cosas.
    P.D.:El que uno escriba fantasía no significa que uno esté medio loco ¿o no, Fernando Larraín de Viña?

    Para Pablo: Si vas a contestar, contesrta rápido. Me aburro esperando. ¿No ser{a m{as roter{ia que te manden mails y no los contestes?

    Chabela a todos

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