Conversar.... parece que cada vez lo hacemos menos. Motivaciones.... parece que cada vez tenemos menos. ¿Qué cuesta conversar? Nada. ¿Qué cuesta motivarse, animarse a hacer algo, levantarse con ganas de iniciar un nuevo proyecto? La verdad, cuesta un poco más que conversar. Un buen poco más. Ahora, si las personas con quién hablamos no conversan o son cargaditos a ser paratélicos... ufffff, de verdad que motivarse se vuelve cuesta arriba. Por otra parte, cuán importante se vuelve el humor en las conversaciones y en nuestras motivaciones. Resulta importante para relacionarnos - conversaciones- y para motivarnos - poder reírnos de las situaciones cuando algo no resulta como queremos-. Me pregunto: ¿por qué hoy algunas personas son tan negativas en sus conversaciones y les cuesta tanto motivarse? ¿Por qué tengo la impresión de que el humor de algunas personas es un humor forzado, con aires de querer ser algo seudo intelectual? Al parecer está de moda "parecer" intelectu...